sevilla. Los pioneros del cine de animación japonés conforman el programa de proyecciones del ciclo Nocturama, en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), durante el presente mes de agosto. El cartel, confeccionado en su dÃa por MarÃa Navarro Diego, directora artÃstica de Animacor, Muestra Internacional de Cine de Animación de Córdoba, para la Filmoteca de AndalucÃa realiza un repaso por la obra de los padres del anime y abarca tÃtulos, todos ellos cortometrajes y mediometrajes, cuya fechas de producción oscilan entre 1924 (La liebre y la tortuga, de Yamato Sanae) y 1995 (Memories, el espléndido trÃptico producido por Katsuhiro Otomo –Akira, Steamboy...–, quien se reservaba además la dirección de la tercera y última pelÃcula, la espeluznante Carne de Cañón). Se trata pues de una estupenda oportunidad para conocer los orÃgenes de una corriente del cine de animación que ha terminado por marcar su impronta en términos globales, influyendo de manera decisiva a creadores de todo el mundo. Procedentes del cómic y del ámbito de la pintura, aquellos pioneros, desconocidos por lo general en Occidente, fueron los padres y hasta los abuelos de una industria hoy en plena expansión.
Configurado en baterÃas de diversos tÃtulos, el ciclo arranca mañana con una tanda titulada precisamente Pioneros de la animación japonesa (1924-1928), en la que se incluyen, además del mencionado corto de Sanae, obras de Kimura Hakusan (El padre indolente, de 1925, El hervidor de la abundancia, de 1928, entre otros) y Murata Yasuji (El hombre que hacÃa florecer los cerezos, de 1928).
A partir de este sábado las proyecciones se centrarán temporalmente en tres nombres concretos. Ese mismo dÃa, podrán verse diversas obras de Ofuji Noburo (1900-1961) fechadas entre 1926 y 1955. Iniciado en el naciente género por el dibujante Kouchi Junichi, debutó como realizador en 1926 con El ladrón de Bagdad. De entre su vasta producción se han seleccionado nueve tÃtulos, el último de ellos, Dangobei y los 40 ladrones, de 1955. El viernes 11 se reserva para Murata Yasuji –siete obras de entre 1928 y 1934– y el sábado 12 para una de las primeras grandes figuras del anime, Masaoka Kenzo (1898-1988), debutante con un filme de imagen real pero rápida y concienzudamente volcado luego en la animación, hasta el punto de convertirse en el creador del primer anime sonoro, El mundo del poder y de la mujer (Chikara to onna no yononaka), de 1933.
Los años 30 y 40, de la mano de realizadores como Nishikura Kiyoji y Katakoa Yoshitaro (el viernes 18); la produccion, henchida de fervor nacionalista, durante la Segunda Guerra Mundial (el sábado 19) y la posguerra, de 1946 a 1953 (el viernes 25), completan el ciclo, que en su última fecha, el sábado 26, realiza un considerable salto temporal hasta 1955, año de producción de la mencionada Memories, en las que junto al maestro Otomo figuraban Koji Morimoto (responsable de la alucinada Rosa magnética) y Tensai Okamura (al frente de la hilarante Bomba fétida)
Fuente: www.diariodesevilla.com